Posteado por: Matilde Amorell | Vie 29 noviembre, 2013

la Caracas de hoy

Caracas, es una ciudad  donde se vuelve cada vez más difícil vivir; no sólo por la inseguridad, la inflación, la escasez. La violencia esta dominando nuestro espíritu.

Hoy tuve un incidente con una persona a la cual llamaré cavernícola y su mujer. En un estacionamiento de un centro comercial de Caracas, al mediodía, tratando de salir de mi puesto de estacionamiento, vienen varios carros en sentido contrario. Ya sé lo que está pasando porque al llegar me encontré con la misma situación. Resulta que un poco más adelante están realizando unos trabajos lo que imposibilita el paso y “obliga” a las personas a cruzar en sentido contrario a la flecha.

Primer punto, ciudadanos: si ven que más adelante no se va a poder pasar, cruza antes, donde te corresponde y no lo uses para tener que comerte la flecha.

Segundo punto, señores del centro comercial, si van a realizar un trabajo en su estacionamiento, prevean éste tipo de situaciones y pongan avisos o a los encargados del estacionamiento a facilitar las cosas.

Total que retrocedo un poco para que una muchacha se estacione en mi puesto. A ella le esta costando bastante trabajo pues viene en sentido contrario, son de estos puestos inclinados y ella se quiere parar de frente. Luego de esperar buen rato a la inexperta del volante viene otro carro, al parecer muy apurado al que también espero. Luego creo que es mi turno pues yo tengo mi flecha correcta y ya he esperado suficiente por los demás. Adicionalmente, prepagué el estacionamiento, lo cual es obligatorio, y se me esta haciendo tarde para buscar a mi hijo al colegio. Con todas estas cosas en la cabeza adelanto en mi canal, en el sentido correcto, cuando me encuentro con este cavernícola. Él, que viene en sentido contrario, no me quiere dejar pasar. Simplemente se me atraviesa. Le hago señas para que por favor se haga a un lado y de alguna manera podamos pasar ambos, pero él no se quiere mover. Después de unos minutos sin movernos, yo, porque mi salida sería echar todo el camino de retroceso, él, simplemente no le da la gana; Muy molesto, por fin, resuelve retroceder con un aceleron violento. Yo, le doy las gracias de pura gafa que soy, supongo que pensé que había reflexionado o entendido que no debía comerse la flecha por voluntad, cuando de otro violento aceleron me choca. 

Caí en estado de indignación total. 

Lo único que alcance a hacer fue a bajar el vidrio, mientras el cavernícola retrocedía nuevamente para definitivamente pasar él primero, y gritar improperios tratando de calmar la ira que toda esta situación me había provocado. Diez puestos mas adelante el cavernícola había conseguido un puesto, estacionado y bajado rápidamente del carro, dejando a su mujer atrás. 

Alcancé a desahogarme con la mujer diciendo que le debería dar vergüenza andar con un hombre así, un cavernícola incapaz de vivir en sociedad, capaz de chocarle a cualquiera para poder pasar el primero. 

Me pregunto en que se traduce todo esto. 

No es el primer cuento de violencia que se escucha en esta ciudad. Y no estoy hablando de asaltos, secuestros o asesinatos. Personas comunes, en apariencia parecidos a ti y a mi que se pelean en el supermercado por un pollo, en un estacionamiento por un puesto o en la calle por el tráfico. 

Es lamentable lo que esta viviendo nuestro país y aún mas lamentable que algunas personas se nieguen a reconocerlo. 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: