Posteado por: Matilde Amorell | Sab 29 octubre, 2011

quit or not to quit…

…that is the question!

Llegó el lunes… me despierto, me baño, me visto, preparo el desayuno, meto las cosas en las loncheras, le doy desayuno al bebé (pañal previamente cambiado por mi esposo) le cambio la ropa, me incorporo a la cola, lo dejo en la guardería, me voy a trabajar con el corazón arrugado, pasa el día, me meto en el tráfico diario, busco al bebé en la guardería, me reportan si comió o no, llego a la casa, juego un poco con él, le preparo el baño, lo baño, visto, le doy la cena, jugamos un poco más, le toca el tetero, lo pongo a dormir, llega el esposo, hablamos del día, mientras lavo todo el trastero, esterilizar, comienzo a cocinar lo del día siguiente, los almuerzos de todos, las meriendas, las cenas, preparar el bulto del bebé, lo que me voy a poner, será que veo un poco de televisión? son las 12 mejor me duermo, porque mañana se repite todo otra vez, cinco veces más hasta el viernes.

Eso nunca pasó.

Llego a ocurrir sólo un mes de una versión un poco menos estresada de un día como ese, donde Samuel tenía 4 meses y no lo llegué a llevar a la guardería porque mi mamá tomó sus vacaciones para venir a cuidarlo.

Existen momentos en la vida, donde uno se encuentra en encrucijadas, puestas para decidir el rumbo de tu destino. Si hago un poco de memoria, creo que para mi comenzó cuando tuve que decidir que carrera estudiar. Para algunas personas comienza decidiendo con qué padre vivir. Afortunadamente no tuve que tomar decisiones tan trascendentales como esas a tan corta edad. Lo cierto es que nunca me ha encantado tener que tomar decisiones. Posiblemente sea esta una cualidad no muy positiva para poner en mi curriculum. Sin embargo, como todos los mortales algo responsables, no me queda mas que tomarlas, esperando escoger la mejor opción posible.

En alguna oportunidad, creo haberlo comentado antes, una vidente me dijo que yo nunca tomaría decisiones equivocadas. Y aunque no crea en ellas (las videntes) siempre me retumba en mi cabeza esa idea de infalibilidad. Sin embargo, con lo que me cuesta tomarlas no estaría mal que de verdad siempre sean las que mas me convengan.

Lo que viene al caso es que me toco decidir si renunciar o no a mi trabajo.

Es increíble como la vida cambia al minuto que ese ser humano, que ocupo tu vientre por nueve meses, te mira a los ojos por primera vez. Es un proceso que viene ocurriendo por meses, pero una vez tienes a esa personita frente a ti, la cosa se pone patas para arriba. Tus necesidades pasan a un último lugar, comienzas a experimentar una serie de miedos que nunca habías sentido.

De verdad que lo intenté, escogí una guardería y la pagué, pero no pude soportar la idea. Sólo podía pensar lo mala mamá en que me estaba convirtiendo por dejar a mi hijo al cuidado de otros. Comencé a cuestionarme para que quería ser madre, si no iba a cuidar de mi bebé. Y no es que piense eso de las otras madres que lo han tenido que hacer. Es una cuestión muy personal que sentía sólo de mi misma, como si me estuviera defraudando.

Nunca he estado muy segura de lo que quiero hacer con mi vida. Ya he contado la manera aleatoria como escogí la carrera que estudié. Pero nunca dude que quería ser madre. Eso nunca lo he dudado ni por un segundo. Siempre quise tener muchos hijos. Tenía una amiga que me decía que no quería ser madre, porque temía ser muy mala. Esa clase de pensamientos nunca cruzaron mi mente. Siempre quise, sin dudas,  ser madre. Entonces, hoy, que finalmente lo soy, voy a delegar mi función en otro. En lo profundo de mi corazón eso era inaceptable.

Es así como, aunque la decisión era de grandes proporciones y consecuencias, mi balanza siempre se inclinaba hacia mi hijo. No me hallaba yo en la oficina y mi bebé en una guardería cuidado por extraños. Entonces renuncié a mi trabajo, suspendí la carrera, cambié la rutina e renuncié a mi independencia económica. Les confieso que en el minuto que lo decidí, me sentí aliviada. Estoy feliz.

 

Anuncios

Responses

  1. Bravo!

    Valiente decisión y que las circunstancias te sigan permitiendo disfrutar del privilegio de poder cuidar de tú bebé por muchos, muchos años más!


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: