Posteado por: Matilde Amorell | Mie 7 julio, 2010

la fortuna de la vida

Pues se terminó el mundial y perdí mi quiniela. Quede de número 14 de las 90 personas que participaron, no me parece tan mal, pero lo que quería era mi televisor pantalla plana de 32”. Se lo ganó mi compañera de trabajo, mi amiga de oficina, ¿pueden creer?, ningún experto en football, ni siquiera estuvo cerca del álbum de Panini. Y entonces me pregunto si será cuestión de suerte.

Y al fin y al cabo, ¿qué es la suerte? ¿por qué algunos tienen más que otros? ¿por qué algunos le atribuimos la suerte a ciertas cosas que nos pasan? por ejemplo: a las personas les va bien o mal en el matrimonio según la suerte que tengan de conseguirse a alguien más o menos apto para el matrimonio; otros consiguen trabajo por pura suerte; ella tuvo la suerte de entrar a esa universidad; él la suerte de viajar a tal lugar. Donde quedan las buenas consideraciones para la toma de decisiones, el esfuerzo, el talento, el ahorro, entre tantos.

Una vez un jefe me dijo: “unas personas tienen suerte, otras tienen talento, otras suerte y talento“. Y él se refería a las personas que tenían la suerte de estar en el sitio indicado en el momento adecuado. Las más privilegiadas para él, eran las terceras, las que estaban en el sitio y momento adecuado, sumando su talento para producir la perfecta fórmula del éxito. Él creía que yo era de esas terceras personas, o por lo menos eso me decía a mi.

Buscando en el diccionario la palabra suerte, todas las definiciones están asociadas a la casualidad. Según el mismo diccionario casualidad son una combinación de circunstancias que no se pueden evitar. Entonces la suerte no se puede evitar. Sería un silogismo demasiado simple, con muy poco análisis para asegurar su veracidad. Pero lo cierto es que las cosas casuales, por fortuna o del destino, son todas un misterio.

Nunca me he podido responder la pregunta del destino, existe o no?. Yo siento que siempre hay intersecciones en la vida, “Y”, que definen el resto de nuestra vida. Para mi, si no hubiera estudiado derecho evidentemente no estuviera donde estoy hoy, si no hubiera ido con mi amiga a ese Ministerio a buscar trabajo, nunca hubiera conocido a quien más tarde me dio trabajo cuando me gradué, nunca hubiera entonces conocido en ese lugar a mi jefe actual. Si nunca me hubiera entusiasmado a estudiar el postgrado que estudié, en ninguna universidad común, no hubiera conocido a mi esposo. O quizás de todas formas nos hubiéramos conocido todos bajo otras circunstancias, esa es la respuesta que no he podido responder. Quizás, si no se pone mi mente en blanco, le pregunte a Dios cuando llegue al cielo.

Por lo pronto me conformo con pensar que los problemas o las tragedias que ocurren en nuestra vida son siempre para enseñarnos algo que necesitamos aprender para el futuro, que las decisiones que tomamos debemos afrontarlas como las mejores que pudimos tomar en ese momento, aunque se convierta en un error, no sabemos el tamaño del error si no la hubiéramos tomado. A veces, buenas o malas, las experiencias nos toca vivirlas sin mucha explicación.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: