Posteado por: Matilde Amorell | Mar 16 marzo, 2010

vivir con un hombre

Vivir con un hombre significa, entre otras cosas, bajar la tapa de la poceta unas 200 veces por día, recoger la ropa que deja en la sala por la falta de espacio en el cuarto, hacer la cama todos los días porque él no la hace pero no le gusta sin hacer, adaptarse a su horario (en mi caso me toca pararme temprano cualquier día de la semana pues esta acostumbrado a pararse a las 4 de la mañana), acomodar los platos y vasos que lavó antes que se quiebren y si quieres que se sequen algún día, encontrar botellas vacías dentro de la nevera y llenas fuera de la nevera, doblar la ropa y guardarla en el closet, preparar la lonchera para gastar menos…

Por otro lado, también significa dormir calentita todas las noches, que te despierten con besitos y jugo de naranja recién exprimido, que te cuenten sus sueños a mitad de la noche porque no se aguanta esperar hasta el día siguiente, encontrar flores sembradas en el balcón para que adornen la casa, planificar un futuro juntos, tener a alguien que te consienta todos los días y alguien a quien consentir, alguien que te espera para salir, para bañarse contigo, alguien que pase coleto para verte contenta, que se esfuerza por conseguir mejoras de trabajo para una prosperidad juntos, significa que alguien te vea con cara de bella todos los días, que te manden mensajes cariñosos durante el día,  y mensajes informativos de los avances en las diligencias compartidas, significa alguien con quien compartir la comida, los cuentos, la vida…

Estoy convencida que el estado ideal de los seres humanos es en pareja, noticia vieja para los pinguinos, los loros, guacamayos, entre otros animalitos silvestres que se guardan fidelidad de por vida. Alguien que te acompañe en los acontecimientos de la vida, que forme una familia contigo, que te ayude a crecer y a desarrollar tu potencial al máximo. Si es cierto que no debe confundirse esa compañía con hacerte feliz. La felicidad esta dentro de ti, no depende de quien esté al lado tuyo. Por eso, si las personas que están solas me dicen que están felices así, les tengo que contestar que no tiene nada que ver una cosa con la otra. Si están felices, pues muy bien, no tiene nada que ver con su estado civil.

Sin embargo, que sea el estado ideal no significa que sea fácil. El consejo más repetido el día de mi matrimonio fue: paciencia. Definida por el Diccionario de la Real Academia Española como:

capacidad de padecer o soportar algo sin alterarse; capacidad para hacer cosas pesadas o minuciosas; facultad de saber esperar cuando algo se desea mucho; lentitud para hacer algo; tolerancia o consentimiento en mengua del honor”

Creo que en esta definición hay palabras fuertes como “padecer“, “soportar“, “cosas pesadas“, “mengua del honor” que aún en mi estado de recién casada no comparto. En mi opinión, la definición del consejo dado fue: respire profundo y comprenda, que usted va a querer que la comprendan también.

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Responses

  1. Y el consejo que yo recibí fue: respeto y comunicación, hablen muuuucho, así que también te los transmito a tí.

    Besitos


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