Posteado por: Matilde Amorell | Jue 18 octubre, 2012

el guayabo electoral

Al día siguiente de las elecciones me sentí como si me hubiera dejado un novio. Una sensación de corazón roto, de vacío en el pecho, de pérdida de motivación en la vida. Nunca una elección me había dejado este sabor en la boca. Unas esperanzas estrelladas contra el piso. Y es lo que pasa cuando uno se enamora y el novio le corta las patas. Uno se hace toda la historia de la vida junto a este individuo que un día decide decirte que no quiere nada contigo.

Eso fue lo que paso el 7 de octubre de 2012. Mas de ocho millones de venezolanos me dijeron que no quieren nada conmigo, que no tenemos nada en común, que nuestros sueños son distintos, que nos imaginamos un futuro diferente para nuestros hijos y por eso no podemos continuar.

Mi primera reacción cuando me enteré del resultado electoral fue de sorpresa, no lo podía creer. Durante toda la tarde los resultados favorecían a HCR, cómo podía ser que de repente cambiaran completamente. Hasta que no escuche oficialmente los resultados no me lo creí. Entonces mi siguiente reacción fue de rabia pura, cómo puede ser que tantos venezolanos quieran continuar con esta locura!!… es que sólo a mi no me alcanza el sueldo, sólo a mi me da miedo salir en la noche, sólo yo escucho las noticias en las mañanas. Más que en Henrique mis esperanzas estaban puestas en los venezolanos. Ellos fueron los que me rompieron el corazón.

Luego que la rabia paso invadió la tristeza, cómo había sido yo tan ingenua de pensar que el resultado sería distinto; lo mismo que uno siente cuando la relación no estaba funcionando pero estabas empeñada en seguir con ese novio que sabes no te convenía. Estuve días sin querer salir de mi casa, sin querer verle la cara a los demás compatriotas, esos que pensaron que más vale malo conocido que bueno por conocer.

Y ahora qué nos queda? cambiar de novio? salir a buscar futuro en otro país?… abandonar el barco?. Ojalá la respuesta fuera tan fácil. Pero no todos tenemos esas posibilidades.

Pasados unos días has asimilado el resultado.  Simplemente nada ha cambiado. Queda seguir trabajando, luchando por tus hijos, continuar con tus planes tal como los habías planificado. Continuamos teniendo miedo de estar en nuestras calles.  Continuaremos con la escasez de productos. Continuaremos sintiéndonos frustrados de saber que podemos ser un mejor país. Nos diremos a nosotros mismos que no podemos depender de un resultado electoral para ser felices. Porque un resultado electoral no depende sólo de nosotros, son muchos los que nos tenemos que poner de acuerdo, así que debemos pensar en los cambios que si dependen sólo de nosotros y de los que están en nuestro entorno.

About these ads

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

%d personas les gusta esto: