Posteado por: Matilde Amorell | Vie 29 noviembre, 2013

la Caracas de hoy

Caracas, es una ciudad  donde se vuelve cada vez más difícil vivir; no sólo por la inseguridad, la inflación, la escasez. La violencia esta dominando nuestro espíritu.

Hoy tuve un incidente con una persona a la cual llamaré cavernícola y su mujer. En un estacionamiento de un centro comercial de Caracas, al mediodía, tratando de salir de mi puesto de estacionamiento, vienen varios carros en sentido contrario. Ya sé lo que está pasando porque al llegar me encontré con la misma situación. Resulta que un poco más adelante están realizando unos trabajos lo que imposibilita el paso y “obliga” a las personas a cruzar en sentido contrario a la flecha.

Primer punto, ciudadanos: si ven que más adelante no se va a poder pasar, cruza antes, donde te corresponde y no lo uses para tener que comerte la flecha.

Segundo punto, señores del centro comercial, si van a realizar un trabajo en su estacionamiento, prevean éste tipo de situaciones y pongan avisos o a los encargados del estacionamiento a facilitar las cosas.

Total que retrocedo un poco para que una muchacha se estacione en mi puesto. A ella le esta costando bastante trabajo pues viene en sentido contrario, son de estos puestos inclinados y ella se quiere parar de frente. Luego de esperar buen rato a la inexperta del volante viene otro carro, al parecer muy apurado al que también espero. Luego creo que es mi turno pues yo tengo mi flecha correcta y ya he esperado suficiente por los demás. Adicionalmente, prepagué el estacionamiento, lo cual es obligatorio, y se me esta haciendo tarde para buscar a mi hijo al colegio. Con todas estas cosas en la cabeza adelanto en mi canal, en el sentido correcto, cuando me encuentro con este cavernícola. Él, que viene en sentido contrario, no me quiere dejar pasar. Simplemente se me atraviesa. Le hago señas para que por favor se haga a un lado y de alguna manera podamos pasar ambos, pero él no se quiere mover. Después de unos minutos sin movernos, yo, porque mi salida sería echar todo el camino de retroceso, él, simplemente no le da la gana; Muy molesto, por fin, resuelve retroceder con un aceleron violento. Yo, le doy las gracias de pura gafa que soy, supongo que pensé que había reflexionado o entendido que no debía comerse la flecha por voluntad, cuando de otro violento aceleron me choca. 

Caí en estado de indignación total. 

Lo único que alcance a hacer fue a bajar el vidrio, mientras el cavernícola retrocedía nuevamente para definitivamente pasar él primero, y gritar improperios tratando de calmar la ira que toda esta situación me había provocado. Diez puestos mas adelante el cavernícola había conseguido un puesto, estacionado y bajado rápidamente del carro, dejando a su mujer atrás. 

Alcancé a desahogarme con la mujer diciendo que le debería dar vergüenza andar con un hombre así, un cavernícola incapaz de vivir en sociedad, capaz de chocarle a cualquiera para poder pasar el primero. 

Me pregunto en que se traduce todo esto. 

No es el primer cuento de violencia que se escucha en esta ciudad. Y no estoy hablando de asaltos, secuestros o asesinatos. Personas comunes, en apariencia parecidos a ti y a mi que se pelean en el supermercado por un pollo, en un estacionamiento por un puesto o en la calle por el tráfico. 

Es lamentable lo que esta viviendo nuestro país y aún mas lamentable que algunas personas se nieguen a reconocerlo. 

Posteado por: Matilde Amorell | Lun 11 febrero, 2013

mi propio soundtrack

Debo empezar diciendo que fui una niña muy consentida. Mis padres me tuvieron cuando sólo tenían 21 años y se separaron cuando yo apenas tenía como unos 4. Con 7 tíos para consentirme y 4 abuelos muy jóvenes, yo por mucho tiempo fui la reina de todas las casas (de mi familia, evidentemente). Un dólar a 4,30 permitió que tuviera todos los juguetes que el corazoncito de una pequeña niña pudiera desear y los que ni siquiera sabía que existían. Y así mi infancia transcurrió escuchando los LP de Cricri-el grillo cantor, Enrique y Ana, Kiko y Popy, los cuales sonaron en mi propio toca disco personal color rojo. Recuerdo que el disco de Cricri era un libro gordisimo que se quedaba en casa de mi abuela paterna y que tenía unas historias interesantisimas… suena el ratón vaquero. Luego con Enrique y Ana, recuerdo que la cosa era trágica… suena amigo Félix.

Más adelante en mi historia, sonaban muy ochentosos Madonna con Like a Virgen y Michael Jackson con Thriller. Desde entonces nunca me dejaron de gustar. Mi primer CD, fue la edición especial del disco Dangerous, cuya caratula era del tamaño de un LP. Me sabía las letras de todas las canciones porque traía un novedoso libro con todas ellas. Recuerdo que me reunía con mi mejor amiga para hacer coreografías que nunca hicimos porque terminamos sólo hablando e imaginando. Tengo que meter dos canciones de esta amistad: Never gonna get it y Sweat, simplemente porque era lo que sonaba en el momento que nos conocimos.

En esa época comenzó a ponerse de moda la frecuencia modulada, es decir la FM en la radio. Escuchaba “La hora del Gato” y a Eli Bravo en “Cualquier cosa” por las mañanas. Esas fueron mis primeras decepciones voz-imagen. Estamos hablando de los alrededores 1992. Ese año mi amiga me grabó un cassette con sus amigas del colegio imitando a Guillermo Tell. Sólo puedo pensar en R.E.M. “Losing my religion“, si mi memoria no me engaña también era la época de Beverly Hills 90210, Brenda y Dylan terminan con esa canción de fondo, siendo de los momentos mas tristes que recuerdo de la televisión en mi adolescencia.

En algún lado metido en esos momentos, tengo la primera experiencia de despecho, no mío si no de mi mamá. Me hizo escuchar, transcribir y traducir todas las canciones de Phil Collins y Sting. Por supuesto, para mi era un fastidio, pero lo hice. Y es así como me aprendí True Colors, entre otras.

Comenzaron las fiestas de 15 años, empecé a tener amigos (recuérdense que estudiaba en un colegio de puras niñas), momentos de bailar Dancing with myself. Salíamos al cine, inventábamos reuniones en casa de Magú para poder ver a los niños, me celebraron varias fiestas sorpresas de cumpleaños.

Empezó mi propia novela de decepciones amorosas, me termina mi primer novio y sólo puedo escuchar a Shakira con Pienso en ti, por Dios que canción tan triste. Esa es la época en que escribo y leo poemas de amor e idilio, letras de canciones tristes, es mi época de escuchar Ojala de Silvio Rodríguez, sin ninguna intensión revolucionaria.

Tengo varios cuadernos de esa época llenos de pensamientos y poemas de Jorge Luis Borjes. Me reunía en la biblioteca de casa de mi amiga del colegio a leer el “Cancionero del amor y del dolor”, un libro lleno de letras llenas de nostalgía y sentimientos intensos. En esa época de la vida de uno, todo es intenso: la amistad, el amor. Uno cree que se enamora como nunca y como nadie, que nada duele más que el corazón roto, el despecho es la enfermedad que aqueja la humanidad.

Todo esto acompañado claro con momentos de felicidad y bochinche, y es cuando creo que me enamoré de las canciones de Juan Luis Guerra, suenan: La cosquillita, el tiburón, celoso.

Mi mejor amiga estudiaba en un colegio distinto al mio, donde sí habían varones. Al principio, salíamos con mis amigos, bailábamos Proyecto Uno, Materialista. Luego comenzamos a salir con los de ella, empezamos a manejar con Enrique Iglesias, Lluvia Cae.

Comienza la universidad, un amigo intenta darme un poco de cultura musical, suena Oasis. Años de Margarita en Semana Santa en Sr. Frog’s escuchando el gato volador (que no vale la pena linkear). Salíamos los viernes en la noche, aún cuando nos daba fastidio, suena It just won’t do. Fueron los mejores momentos de rumba. También éramos responsables y nos reuníamos a estudiar, la música de fondo para el momento de estudio era Nelly Furtado.

Llegó la graduación, comencé a trabajar, en esa época era fan de Alejandro Sanz, conocí a Diana Krall y a Olga Tañon. Lloré y sufrí, pero distinto, no menos, pero sabía que iba a pasar y que de eso no me iba a morir. Tiempos de Buddha Bar y Hotel Costes.

Viéndolo en retrospectiva, mi trabajo era estable e inestable. Me mandaban de aquí para allá y de allá para acá. Hice muchos amigos nuevos, escuchaba Paco Lucia, Entre dos aguas.

Cuando conocí a mi esposo, él cantaba Viajera del Río. A mi me gustaba Masseratti 2lts . Él me introdujo a la música llanera, la cumbía y las rancheras. Yo lo introduje a U2 y Cold Play. Estas canciones nos acompañaban en nuestras aventuras.

Cambie de trabajo. Viajaba todas las semanas. Me acompañaban en el avión toda clase de entretenimientos, todos metidos en mi ipod: música, juegos y capítulos de las series que veía desde ese momento Gossip Girl ( un guilty pleasure) y Grey’s Anathomy. Son momentos en que se unen a mi repertorio musical: Leonardo Favio y Calamaro.

Llega nuestro matrimonio, la primera canción que sonó fue Amazing de Seal. Ahora a ambos nos gusta Black Eyes Peas y nos quedamos dormidos con Deva Premal.

Vuelve a mi vida Nelly Furtado, en la época del embarazo, pues el color de mi vida cambió. Sólo se escucha música alegre en el carro. Cambio a Cesar Miguel Rondón por 105.3. No quiero saber de noticias, quiero disfrutar de mi felicidad.

Ahora escuchamos música infantil y las preferidas de mi hijo. La primera que bailó con mucho entusiasmo cuando tenía a penas 8 meses: Hey Mickey , luego le encantó I Like it, ahora con 2 añitos me pide Gangnam Style.

Nuestro día a día es acompañado con música. A través de ella nos podemos trasladar a momentos del pasado. Puede ayudarnos a cambiar de estado de ánimo. La música es fundamental en mi vida. Estoy segura que hubo muchas mas canciones que las que aquí recuerdo, pero estas me han llevado por un viaje delicioso por momentos de mi vida que tenía tiempo sin recordar. Espero que ustedes hayan viajado conmigo y que se animen a buscar el soundtrack de su vida.

Posteado por: Matilde Amorell | Jue 18 octubre, 2012

el guayabo electoral

Al día siguiente de las elecciones me sentí como si me hubiera dejado un novio. Una sensación de corazón roto, de vacío en el pecho, de pérdida de motivación en la vida. Nunca una elección me había dejado este sabor en la boca. Unas esperanzas estrelladas contra el piso. Y es lo que pasa cuando uno se enamora y el novio le corta las patas. Uno se hace toda la historia de la vida junto a este individuo que un día decide decirte que no quiere nada contigo.

Eso fue lo que paso el 7 de octubre de 2012. Mas de ocho millones de venezolanos me dijeron que no quieren nada conmigo, que no tenemos nada en común, que nuestros sueños son distintos, que nos imaginamos un futuro diferente para nuestros hijos y por eso no podemos continuar.

Mi primera reacción cuando me enteré del resultado electoral fue de sorpresa, no lo podía creer. Durante toda la tarde los resultados favorecían a HCR, cómo podía ser que de repente cambiaran completamente. Hasta que no escuche oficialmente los resultados no me lo creí. Entonces mi siguiente reacción fue de rabia pura, cómo puede ser que tantos venezolanos quieran continuar con esta locura!!… es que sólo a mi no me alcanza el sueldo, sólo a mi me da miedo salir en la noche, sólo yo escucho las noticias en las mañanas. Más que en Henrique mis esperanzas estaban puestas en los venezolanos. Ellos fueron los que me rompieron el corazón.

Luego que la rabia paso invadió la tristeza, cómo había sido yo tan ingenua de pensar que el resultado sería distinto; lo mismo que uno siente cuando la relación no estaba funcionando pero estabas empeñada en seguir con ese novio que sabes no te convenía. Estuve días sin querer salir de mi casa, sin querer verle la cara a los demás compatriotas, esos que pensaron que más vale malo conocido que bueno por conocer.

Y ahora qué nos queda? cambiar de novio? salir a buscar futuro en otro país?… abandonar el barco?. Ojalá la respuesta fuera tan fácil. Pero no todos tenemos esas posibilidades.

Pasados unos días has asimilado el resultado.  Simplemente nada ha cambiado. Queda seguir trabajando, luchando por tus hijos, continuar con tus planes tal como los habías planificado. Continuamos teniendo miedo de estar en nuestras calles.  Continuaremos con la escasez de productos. Continuaremos sintiéndonos frustrados de saber que podemos ser un mejor país. Nos diremos a nosotros mismos que no podemos depender de un resultado electoral para ser felices. Porque un resultado electoral no depende sólo de nosotros, son muchos los que nos tenemos que poner de acuerdo, así que debemos pensar en los cambios que si dependen sólo de nosotros y de los que están en nuestro entorno.

Posteado por: Matilde Amorell | Mie 23 mayo, 2012

misión cumplida

Esto es lo que  pienso cuando termino a las 12 a.m. de hacer el almuerzo de mi esposo para mañana.

Ser una esposa es muy exigente o mi esposo es muy exigente o yo soy una floja. Cualquiera de las alternativas es posible.

No trabajo, estoy en mi casa cuidando a mi bebé, pero para mí hacer el almuerzo es una tarea titánica. No sólo por el hecho de cocinar, es decir, del procedimiento, sino la creatividad que implica inventar algo nuevo todos los días. Y yo creo que soy creativa, pero para esto no.

Por ejemplo, detesto hacer arroz y no tengo ni idea como hacer caraotas. No entiendo como se hace la sopa, creo que son de esas cosas tan sencillas que sobrepasan mi entendimiento. Para mi cocinar antes de casarme era hacer bistec con papas fritas. Sin contar que mi mamá es una chef por naturaleza, por lo que mi alimentación no era en absoluto una preocupación para mi, acostumbrada a ser envidiada por mis divinas loncheras hasta en el trabajo.

Mis menus consisten en pollo al horno (variedades con miel-mostaza o ajo-perejil-aceite de oliva o teriyaki), pechuga de pollo (super sosa),  y pollo empanizado (medio desastroso y calórico). Por supuesto, bistec, pero no logro que mi esposo (que es quien hace el mercado, así de vagabunda soy) pida los cortes que conozco, entonces el compra piezas completas como para parrilla y nunca las cocino en casa pues no tengo donde. También hago tacos mexicanos y hamburguesas congeladas.

Después esta el tema de la gordura. Por supuesto hacer cosas fritas me parece mas fácil: tostones, plátanos, batatas, papas. Pero mi esposo simplemente no soporta ver la sartén llena de aceite reposando. A veces intento hacer alguna receta, lo cual requiere de mayor elaboración e ingredientes disponibles. He descubierto que no tengo mucha paciencia para esperar que las cosas lleguen al punto de cocción necesario.

Esta semana ha sido victoriosa! Tengo tres días seguidos preparando en la noche comida para el almuerzo del día siguiente. Lunes: pescado con papa asada y ensalada de tomate y aguacate. Martes: bistec con plátanos y pimentón asado. Miércoles: pollo al horno con arroz. No tengo idea que voy a hacer hoy y mañana. Pero son dos días nada más lo que quedan o eso quiero pensar en consuelo, pues el fin de semana también se come y luego vuelve a comenzar la semana.

Todo esto es sin contar los desayunos y las cenas. Solían gustarme mucho hacer desayunos: arepas, panquecas, tostadas francesas, sanduches, huevos de todas las clases, pero vuelve el tema de la gordura.

Otro problemita que tengo es que se me dañan las verduras en la nevera. Claro, porque compro pimentón, ají dulce, cebollín y luego no se que hacer con eso, ni donde meterlo en la receta.

La verdad que hago mi esfuerzo y muy poco a poco voy aprendiendo. Hay personas que tienen un talento natural para hacer estas cosas y las envidio. Mi mamá es una de ellas. Quisiera saber por qué no herede ese talento. Dicen que brinca una generación, mi abuela también era un burro (que hoy no lo es para nada, pero se enrolla full como yo), así que mi hija tiene esperanzas. Mi dicho sería: “come lo que te cocina tu mamá, hasta que tu hija sepa cocinar“.

Una vez mi abuela me dijo que mi tía había hecho un curso de “economía doméstica“, por favor dónde dan eso??? Muy de los años cincuenta, pudiera ser una moda vintage.

Mi loca cabeza piensa que quisiera ser como Joan Holloway, muy segura de sí misma, siempre sabe que hacer en cualquier situación, no esta en el chasis y es espectacular.

Posteado por: Matilde Amorell | Mie 21 diciembre, 2011

querido niño jesús

Este año ha sido muy diferente para mi a todos los demás.

Me estrene como mamá y renuncié a mi trabajo sin ganarme el Kino.

Creo que me he portado muy bien, por lo que a continuación escribo mis peticiones para este año:

1.- Excelente salud para mi y mi familia.

2.- Que no nos falte el dinero para cubrir nuestras necesidades.

3.- Tiempo para disfrutar en familia y con nuestros amigos.

4.- Buena comunicación para evitar malos entendidos.

5.- Sabiduría y paciencia para ser una buena mamá, esposa e hija.

6.- El milagro de una buena elección presidencial.

7.- Que no seamos afectados por ningún desastre natural.

Posteado por: Matilde Amorell | Mar 20 diciembre, 2011

let it snow

Este fin de semana decembrino me “shockeo” una mala noticia. No se acostumbra a hablar de tristezas en este mes de felicidades. Aún cuando para algunos es una época melancólica, donde se recuerda a quienes ya no nos acompañan o se hacen reflexiones sobre las metas no alcanzadas.

Este fin de semana murió una mujer, que aunque no tenía relación conmigo, su partida ha tenido eco en mi cabeza. Y es que logro relacionarme con ella, porque es una mamá muy joven. Pensar en comenzar una lucha contra el cáncer con una bebe de meses, me horroriza. Morir el fin de semana antes de la navidad, con una hijita de dos años, me agua los ojos.

Esta fue una mujer famosa, que hizo de su lucha contra el cáncer una bandera para la prevención. Me hace pensar en las miles de mujeres incógnitas que pueden estar pasando por situaciones similares, pero por no conocer su historia no llegan a arrugarnos el corazón.

Mi esposo en menos de un año perdió a su hermana y a su papá de esta enfermedad. Cuánto dolor para una sola familia en tan corto tiempo. Todo esto nos hace reflexionar sobre el cuidado que damos a nuestra salud. La importancia que le damos a comer sano y hacer nuestros exámenes respectivos. Nunca se es demasiado joven.

Sólo nos queda ser agradecidos de nuestra salud. Gracias Dios todos los días por la salud de mi hijo, mi salud, la de mi esposo y la de nuestros seres queridos. Cuidarnos es la única lección posible. Aprovechar cada día, no desperdiciar ni un minuto. Hacer lo que amamos y amar lo que hacemos.

 

 

Posteado por: Matilde Amorell | Sab 5 noviembre, 2011

el cuestionario de los artistas

Quién no ha visto las entrevistas del “Inside Actor’s Studio” y se ha preguntado qué respondería? Pues yo lo he hecho y hoy respondo, sin pensar mucho, porque entiendo que de eso se trata. Creo que las respuestas varían según el momento en la vida en el que te encuentras y que siempre tiempo después de contestarlas se te ocurre una respuesta mejor.

1. ¿Cuál es tu palabra favorita?

HIJO

2. ¿Cuál es la palabra que menos te gusta?

maldición

3. ¿Qué es lo que más te causa placer?

comerme una crepe de nutella

4. ¿Qué es lo que te desagrada?

la injusticia, no salirme con la mía, que me digan que no o equivocarme y que otros me lo digan.

5. ¿Cuál es el sonido o ruido que mas placer te produce?

la risa de mi hijo

6. ¿Cuál es el sonido o ruido que te aborrece escuchar?

el taladro del dentista, la voz de Chvz, uñas en la pizarra, las caídas de mi bebe, alarmas de carro en la noche

7.¿Cuál es el olor que mas te gusta?

el aliento de un recién nacido, el café, el pan recién hecho y el perfume de hombre

8. ¿Cuál es el olor que mas te disgusta?

el vómito

9. ¿Cuál es tu grosería favorita?

puta, pero no porque sea la que use mas

10. ¿Cuál es la grosería que menos te gusta?

mama guevo

11. Aparte de tu profesión ¿que otra profesión te hubiese gustado ejercer?

arquitecto, diseñador gráfico y publicista

12. ¿Qué profesión nunca ejercerías?

médico, demasiada responsabilidad

13. Si el Cielo existiera y te encontraras a Dios en la puerta ¿Qué te gustaría que Dios te dijera al llegar?

cumpliste tu misión, los que dejas en la tierra estarán bien y los podrás cuidar desde aquí

Luego de responder, en un análisis poco profundo, pienso que voy a ser gordita para siempre porque disfruto mucho la comida, que estoy muy enamorada de mi hijo y que respondo este cuestionario porque en el fondo quisiera ser artista… no actriz, pero si artista.

Te invito a responder. Lo puedes hacer varias veces, se valen segundas y terceras versiones.

Posteado por: Matilde Amorell | Sab 29 octubre, 2011

quit or not to quit…

…that is the question!

Llegó el lunes… me despierto, me baño, me visto, preparo el desayuno, meto las cosas en las loncheras, le doy desayuno al bebé (pañal previamente cambiado por mi esposo) le cambio la ropa, me incorporo a la cola, lo dejo en la guardería, me voy a trabajar con el corazón arrugado, pasa el día, me meto en el tráfico diario, busco al bebé en la guardería, me reportan si comió o no, llego a la casa, juego un poco con él, le preparo el baño, lo baño, visto, le doy la cena, jugamos un poco más, le toca el tetero, lo pongo a dormir, llega el esposo, hablamos del día, mientras lavo todo el trastero, esterilizar, comienzo a cocinar lo del día siguiente, los almuerzos de todos, las meriendas, las cenas, preparar el bulto del bebé, lo que me voy a poner, será que veo un poco de televisión? son las 12 mejor me duermo, porque mañana se repite todo otra vez, cinco veces más hasta el viernes.

Eso nunca pasó.

Llego a ocurrir sólo un mes de una versión un poco menos estresada de un día como ese, donde Samuel tenía 4 meses y no lo llegué a llevar a la guardería porque mi mamá tomó sus vacaciones para venir a cuidarlo.

Existen momentos en la vida, donde uno se encuentra en encrucijadas, puestas para decidir el rumbo de tu destino. Si hago un poco de memoria, creo que para mi comenzó cuando tuve que decidir que carrera estudiar. Para algunas personas comienza decidiendo con qué padre vivir. Afortunadamente no tuve que tomar decisiones tan trascendentales como esas a tan corta edad. Lo cierto es que nunca me ha encantado tener que tomar decisiones. Posiblemente sea esta una cualidad no muy positiva para poner en mi curriculum. Sin embargo, como todos los mortales algo responsables, no me queda mas que tomarlas, esperando escoger la mejor opción posible.

En alguna oportunidad, creo haberlo comentado antes, una vidente me dijo que yo nunca tomaría decisiones equivocadas. Y aunque no crea en ellas (las videntes) siempre me retumba en mi cabeza esa idea de infalibilidad. Sin embargo, con lo que me cuesta tomarlas no estaría mal que de verdad siempre sean las que mas me convengan.

Lo que viene al caso es que me toco decidir si renunciar o no a mi trabajo.

Es increíble como la vida cambia al minuto que ese ser humano, que ocupo tu vientre por nueve meses, te mira a los ojos por primera vez. Es un proceso que viene ocurriendo por meses, pero una vez tienes a esa personita frente a ti, la cosa se pone patas para arriba. Tus necesidades pasan a un último lugar, comienzas a experimentar una serie de miedos que nunca habías sentido.

De verdad que lo intenté, escogí una guardería y la pagué, pero no pude soportar la idea. Sólo podía pensar lo mala mamá en que me estaba convirtiendo por dejar a mi hijo al cuidado de otros. Comencé a cuestionarme para que quería ser madre, si no iba a cuidar de mi bebé. Y no es que piense eso de las otras madres que lo han tenido que hacer. Es una cuestión muy personal que sentía sólo de mi misma, como si me estuviera defraudando.

Nunca he estado muy segura de lo que quiero hacer con mi vida. Ya he contado la manera aleatoria como escogí la carrera que estudié. Pero nunca dude que quería ser madre. Eso nunca lo he dudado ni por un segundo. Siempre quise tener muchos hijos. Tenía una amiga que me decía que no quería ser madre, porque temía ser muy mala. Esa clase de pensamientos nunca cruzaron mi mente. Siempre quise, sin dudas,  ser madre. Entonces, hoy, que finalmente lo soy, voy a delegar mi función en otro. En lo profundo de mi corazón eso era inaceptable.

Es así como, aunque la decisión era de grandes proporciones y consecuencias, mi balanza siempre se inclinaba hacia mi hijo. No me hallaba yo en la oficina y mi bebé en una guardería cuidado por extraños. Entonces renuncié a mi trabajo, suspendí la carrera, cambié la rutina e renuncié a mi independencia económica. Les confieso que en el minuto que lo decidí, me sentí aliviada. Estoy feliz.

 

Posteado por: Matilde Amorell | Mie 7 septiembre, 2011

inseguridad

Unas semanas después de dar a luz, mi esposo aún de permiso, tiene que ir unas horas en la tarde a la oficina a coordinar algunas cosas. Me quedo sola con mi bebe en la casa. Tranquilitos los dos haciendo lo que ya nos estamos acostumbrando a hacer todos los días: Amamantar, cambiar pañales, arrullar.

En el medio de mi proceso, mientras disfrutaba de la intimidad con mi bebe, comienza el sonido desesperado del timbre de la casa, seguido del toque violento de la puerta y unos gritos que me ordenaban que la abriera. Todo al mismo tiempo, pienso al oír el timbre desesperado que es mi mamá en emergencia, cuando empieza la puerta, reconstruyo mis pensamientos y me digo que la cosa es más grave, inicia el susto. Cuando escucho los gritos, por dos segundos me paraliza el pánico y me devuelvo a buscar el teléfono celular. Intento razonar las palabras que escucho a gritos: “Señora abra la puerta o la tumbamos!!!”.

Inmediatamente pienso en Dios: Por qué me tiene que pasar esto a mi? en este momento?. Sin que los gritos se detengan, llamo a mi esposo. Por supuesto, no contesta el celular, no contesta la oficina, no contesta. Pienso: la reja esta abierta, la puerta sin el multilock. Me lleno de coraje para preguntar: “quién es? qué quiere?”. Me responden con furia: “La PTJ, abra la puerta o la tumbamos”. Llena de valor, agarro las llaves, les digo que en un momento, meto la llave en el multilock, cierro y me alejo corriendo.

Logro que contesten en la oficina de mi esposo, quien no entiende mis palabras, atina a montarse en un mototaxi para llegar cuanto antes. Yo, llamo a la Policía Municipal, mientras rezo todas las oraciones que me sé. Mi hijo duerme plácidamente sin enterarse del terror en el que se encuentra su mamá. Agarro pañales y me encierro en el cuarto, pienso que si derriban la puerta de la casa, pues tendrán que derribar la del cuarto también para llegar a mi y a mi bebé.

A los gritos en el exterior, se unen los de una vecina que asegura ser la presidenta de la Junta de Condominio. Sólo puedo imaginar la pobre señora siendo apuntada con una pistola. No importa quién este afuera, no voy a abrir esa puerta. Le pido a Dios que podamos salir de esta situación sin mayores inconvenientes, que mi esposo no se encuentre con delincuentes. De ser ese el caso, cómo pudieran reaccionar.

Finalmente, oigo que entran a la casa, tocan la puerta del cuarto. Es mi esposo pidiéndome que me calme, que necesita mi cédula. Efectivamente eran funcionarios del CICPC, quienes casi me provocan un infarto.

Esa noche soñé que caían meteoritos en la ciudad, yo estaba en un edificio muy alto, sin poder encontrar a mi bebé en el apartamento, mientras veía aquellas cosas caer y a mi esposo a lo lejos en un estacionamiento.

 

 

 

Posteado por: Matilde Amorell | Lun 14 febrero, 2011

love is in the air

He caminado por el centro de Caracas hasta Parque Central con globos de helio en forma de corazones y ampollas en los pies, acompañando a una amiga que los llevaba para su novio, hoy esposo, el día de los enamorados. Debo agregar que íbamos a nuestro lugar de trabajo. Este es un claro ejemplo de cuando no te importa nada por ayudar a una amiga y/o por sorprender a tu novio.

Le he pedido el teléfono a una recién conocida compañera de trabajo para poder llamar a mi aún no novio, hoy esposo, para saludarlo. En ese momento trabajaba en un Ministerio Público, recién llegada, por lo que no tenía teléfono en mi oficina, seguramente sin saldo en mi celular, no aguantaba las ganas de oír su voz. Hasta el sol de hoy pienso que su voz, bien valió la pena. Ciertamente en el lío que me metí, pues quién iba a saber que hoy sería el padre de mi hijo.

Le he mentido a mi mamá con respecto a mi destino y compañía para poder escaparme con mi novio, hoy esposo, para la playa, con llamada a la policía por presunto secuestro. Hoy confieso que no sólo tenía a una amiga de cómplice, por cierto la misma de los globos, sino también a mi abuela.

He llevado y acompañado a una amiga a un lugar desconocido en Trujillo para quedarnos hospedadas donde una medium que la iba a ayudar a ella a resolver sus problemas amorosos y quien termino llorando todo el fin de semana fue quien suscribe.

Le he comprado pastillas anticonceptivas a una menor de edad, pero con suficiente edad, por cuidarla de accidentes innecesarios, pensando que no podía otra cosa hacer para evitarlo.

He pedido muchos cigarros para hablar con desconocidas y presentárselas a mis amigos sólo por diversión. Fue así como conocí a un modelo cuya inteligencia era inversamente proporcional a su buenmozura. Vale decir que era muy muy bien parecido, por no decir que era muy muy bruto.

Me he obligado a salir de noche para experimentar la diversión nocturna de la cual se supone todos los universitarios deben gozar en sus años mozos. Y la verdad me la goce. Deje que pagarán tragos por mi, sin dar nada a cambio.

Viaje sola por el mundo, bueno par de ciudades, recorriendo calles desconocidas con ninguna otra compañía mas que un mapa mal doblado y mis ganas de curiosear una ciudad. Sentí la exquisita sensación de complacerme en todos mis antojos de turista sin preguntar a otros por los suyos.

Recorrí Barcelona en bicicleta con una amiga quién me invitó a tal aventura. Uno de los mejores recuerdos que conservo.

Recorrí Tobago en moto con mi recién esposado esposo. Una de las mejores experiencias de nuestra luna de miel.

Empecé este post pensando en escribir las cosas que he hecho por amor. Pero se convirtió en recuerdos desordenados que me complace recordar.

En retrospectiva pienso que es maravilloso las cosas que he logrado hacer, que pienso que quizás hoy no sería capaz de hacer. Esto me hace recordar que soy capaz de hacer eso y mucho más.

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